Aunque el D.R.A.E. no lo señala así, por borde se entiende popularmente
aquella persona que cae mal desde un principio, ya sea por su antipatía,
por lo que dice o por lo que hace.







Del engaño hacen siempre un arte, pues los bordes siempre están expuestos
al ojo crítico de los que tienen ciertas dotes de observación, aunque tienen
que ir con mucho tacto en este sentido, porque si se les pilla con una mentira,
encima de bordes después se les puede llamar otra cosa acordándose de su madre.
El borde se ejercita siempre en el innoble acto de la demagogia. Esto ayuda
mucho en los enfrentamientos, porque sus incondicionales, que siempre se creen
más listos que los demás, suelen reírles las gracias y aplauden las puñaladas traperas que con cierta agudeza
y acierto practican con asiduidad.

Sin miedo a caer en lo grotesco, por eso son unos bordes, pueden estar
dando siempre caña al personal, sabiendo que con sus palabras u hechos ofenden
y hieren a muchos. Eso les importa un bledo. Por algo se sienten superiores.
Entre otras cualidades, el borde está siempre muy seguro y se auto-convence,
aunque sabe que está obrando mal, de que
siempre lleva la razón y que no falla nunca en sus apreciaciones, aunque eso
conlleve el sufrimiento de los demás. Tiene algo de sadismo en sus actuaciones.
“ Si sufres, por lo que he dicho o por lo
que hago, pues te jodes”, suelen pensar a menudo.
¿A cuántos bordes conocemos?...
Hay muchos y ¡GRANDES BORDES!.
¡Salud y suerte!.

yoo soy una persona muy borde pero nuna me he considerado ser mejor que nadie
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