Si hay
una industria en Mallorca que se mantiene con el paso del tiempo, es sin duda
las Bodegas Suau.
La aventura de crear esta empresa empezó allá por 1830 cuando un intrépido comerciante y marino, de
orígenes mallorquines, D. Juan Suau Bennaser, compatibilizaba su espíritu
aventurero con el empresarial, y exportaba desde Cuba a Europa y al resto del
Caribe el reconocido ron de la isla y otros brebajes similares. Para ello creó
su propia destilería con media docena de alambique que exportó, y mediante un
navío de nombre “El Mallorquín” trasportaba sus productos allá donde los
precisaban.
En una de sus travesías recaló
en Mallorca, conoció a la mujer de sus sueños, y reconsideró su estilo de vida.

Los famosos brandy de la bodega Suau empezaron a
fabricarse a principios del siglo XX, con diferentes marcas: “Madelón”, “Jaime
I”, “1229”, y finalmente “1851”.
El
brandy Suau, o El Barquito” como también se le conoce comenzó en 1951 y hoy nos
llega en sus modalidades de 15, 25 y 50 años. Pero cien años después el proceso
de fabricación, puramente artesanal, se reproduce exactamente como en los
inicios de su andadura.
Es el emblema de la bodega Suau, la marca reconocida no
solo en la isla, sino por los entendidos de medio mundo, no en vano ha
obtenido, y sigue obteniendo, reconocimiento en cuantos concursos
internacionales se presenta, ya sea en China o en Francia por nombrar dos
distantes exponentes.
En la actualidad los herederos
de Juan Suau ya no están al mando del negocio, hace más de treinta años que
Juan Mora y la familia Barceló, oriunda de S’Alqueria Blanca, tomó el relevo.
Ahora ya en su tercera generación al frente de la bodega, David Álvarez Barceló,
es el que dirige con verdadero orgullo este museo vivo que es la bodega Suau.
Amén de los reconocidos brandys,
y de una espectacular ginebra Premium en
la que se emplean cuatro destilaciones en lugar de las dos habituales y en la
que se emplean ingredientes de primera, como son la piel de limón y naranja,
almendras amargas, cilantro, raíz de orris, raíz de angélica de Bélgica, raíz
de regalíz y claro está bayas de enebro, decíamos que la novedad más reconocida
es el Orange, un brandy de 8 años, que une al clásico brandy un toque de
naranjas maceradas que aportan un sabor único.
Se produce con naranjas
valencianas y de curaçao, por su sabor típico, se realizan tres destilaciones y
una vez combinado con el brandy reposan tres meses en barriles de roble blanco
americano para lograr un producto equilibrado.
Este nuevo producto se exporta
casi en su totalidad, sobre todo a Estados Unidos donde es muy demandado.
LA BODEGA
SUAU, UN LUGAR ÚNICO.
La bodega Suau se encuentra en
el Pont d’Inca, en Marratxi, y es un edificio catalogado como singular.
Si no
han estado nunca es una visita imprescindible. Desde su llamativa chimenea
exterior, de 40 metros de alto, recuerdo de cuando era una fábrica harinera, a
la cava donde se agolpan, con orden y concierto, las botas y barriles de
madera, algunas con más de 150 años de antigüedad, y donde van envejeciendo los
brandys.
O en el piso superior, un auténtico museo de botellas, marcas,
utensilios, alambiques, donde nos sentiremos llevados a otras épocas donde lo
artesanal era la forma de hacer las cosas, política que mantiene la empresa
Suau.
La
bodega está abierta a las visitas individuales o de grupo, y es además un
excelente lugar para realizar eventos de todo tipo, una comida para un grupo
reducido, una presentación, una boda, una cata, o una fiesta para más de 500
personas, en todo tienen una gran experiencia, y numerosos invitados dan fe de
ello.
Y también puede ser usted
propietario de su propia barrica. Gracias al Club Suau, un restringido grupo de
personas, en la actualidad 325 -para un máximo de 500- pueden tener su propio
tonel de 32 litros de capacidad. Ver envejecer su propia reserva y anualmente
disfrutar de un brandy de autor, numerado y nominado.
En Mallorca tenemos un lugar y
un producto único, Bodegas Suau y su brandy. Más información web www.bodegassuau.com.
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