jueves, 21 de junio de 2012

El "CIRCULO MALLORQUIN" Y LAS MUJERES.


Ojeando las hemerotecas, nos ha llamado la atención un artículo que publicó en el año 1975 el periodista y escritor Luis Ripoll en el Diario de Mallorca, defendiendo el “veto” que tenían las mujeres para ser socias del Círculo. Ripoll, miembro del Círculo como él muy bien deja constancia, ofrece una serie de argumentos que ahora, después de casi 40 años, nos hacen sonreír y a su vez nos dejan  perplejos. ¿Será posible?. No hace falta decir que leyendo este artículo uno se da cuenta de cómo respiraba el autor de tantos libros que tenemos en casa, sobre todo de cocina. Vaya vaya…

El artículo se titula "El Circulo y las mujeres".

“El Año internacional de la mujer está dando –y gracias sean dadas a Dios- las últimas boqueadas. Porque no creo que en ningún año se hayan dicho tantas necedades acerca de nuestras esposas, hermanas, hijas, amigas o conocidas, que en el presente.

Algunas féminas se han  desahogado de viejos complejos, otras más listas, han pensado que bien estaban así y, naturalmente , que lo están. Un ejemplo de ello, es que les está prohibido ser socios (no “socias” que eso es una cosa fea) del “Circulo Mallorquín”.

Decir, como aseguraba en grandes titulares un periódico de la localidad el otro día,  que las mujeres mallorquinas estaban discriminadas porque no podían engrosar las listas de la “primera sociedad mallorquina”, es algo así como una “bajanada”. Si el círculo las admitiera, dejaría de ser, por un lado círculo y, por otro, lugar de escapatoria de fieles esposos. Me explicaré: Un círculo, (definían los Elementos de Geometría de Paluzie), es el espacio de un plano limitado por una circunferencia, y una circunferencia, una línea curva, cerrada y plana cuyos puntos equidistan de otro interior llamado centro.  Si el “Circulo Mallorquín” admitiera señoras en sus tertulias, en sus salones y rodeando el tapete verde, grande, cuando funciona, dejaría de ser círculo, es decir, lugar cerrado, y tampoco sus puntos –los que juegan y los que solo van a la biblioteca o a la tertulia- dejarían de equidistar de otro interior que en nuestro caso es el presidente, hoy mi respetado y querido amigo el Conde de Olocau.

¿Cómo quieren los ultra feministas, como el periodista del diario aludido, que hombres y también mujeres sin distinción de clase y condición y estado social, guapas o feas, modosas o descocadas, equidisten del señor Conde?. Valiente y absurdo expuesto.
Por otra parte, el “Círculo” ha sido siempre una especie de vedado; en los vedados no se deja entrar a todo quisque ¿porqué pues, lo ha de hacer nuestra “primera sociedad cultural y recreativa"?.

Porque no se deje entrar en ella, hasta el momento, a las señoras, no se pueden considerar, ni aún las más ultras, discriminadas. Allí se va, precisamente para huir en muchos casos de ellas; huir púdica y angélicamente. El que el marido esté en el “Círculo” a cualquier señora de su casa, le dan una gran confianza, una suma tranquilidad. Sabe que no se encontrará su esposo, ni con asomo de contrincante. ¿Sucedería lo mismo si los Estatutos de la noble Casa se modificaran en el sentido de su admisión?.

En fin: El “Círculo”, ya lo hemos dicho, ha de ser cerrado y limitado por una circunferencia.  Algo así como el territorio de nuestro Sáhara, que si no está fronterizado por círculos lo está por paralelos y líneas rectas, porque, claro, no es lo mismo un desierto que una manzana con un pie en la cuesta de Santo Domingo (o del Conquistador) y otra en los Pórticos, por otro nombre calle del General Goded.

Un círculo, insisto, ha de tener por límites una circunferencia, y esa con sus puntos bien disciplinados, adormilados, un tanto aburridos, más bien viejos que jóvenes, algunos charladores, otros discutidores y arregladores de España, de sus asociaciones políticas y demás problemas, otros, en fin, usuarios de la peluquería, del billar o de la biblioteca.  Y todos, en fin, en situación voluntaria de vacaciones más o menos periódicas, diarias y con espacios muy variables, de mujer o mujeres, haciendo la natural y beneficiosa cura del “desengrase”. Y, eso sí, equistantes siempre del Presidente.

Lugares para estar en amables compañías femeninas, o de simple charla con señoritas de la localidad o extranjeras, no me dirán ustedes que falten en Palma. Los hay en todas las esquinas e incluso se han habilitado recientemente – y de noche- los pretiles y barbacanas de la muralla del mar. Puedes estar con ellas en casa y fuera de casa. En la ventanilla de un banco y en la oficina de una sociedad anónima dedicada a la venta de abonos fosfatados.  En fin, en cualquier parte, con iluminación de arañas ochocentistas, con poca luz, o sin luz de ninguna clase. Por eso, pienso yo –y seguramente otros varones mucho más doctos que el que firma- que es necesario un aliviadero, un sitio “sin”, un coto donde los pobre conejos no encuentren a sus conejas. Y ese es, en la ciudad, el veterano y nunca suficientemente ponderado “Círculo Mallorquín”, al que me honro, desde hace muchos años, en pertenecer. Y al que voy solamente, muy de tarde en tarde. Yo no soy hombre de vedados”.

domingo, 17 de junio de 2012

LA TORRE DE PER-AIRE.


Cuando hicimos nuestra entrada del 8 de Octubre de 2011(Pulsar aqui) se nos quedó el gusanillo de profundizar un poquito más en la historia para averiguar el porqué del nombre de “Peraire” de esa Torre, hermana gemela de la de señales de Porto Pí.
La Torre de Peraire, cuadrada y con almenas, data al parecer de tiempos muy remotos. No puede establecerse el tiempo de su construcción, por lo que se dice se sitúa alrededor del 1.244. Su primitivo nombre era “d’En Carroç”, del prócer alemán, hijo de conde, según Desclot, a quien armó caballero en el sitio de Mallorca  el Rey Don Jaime el día de Navidad anterior a la conquista de la ciudad de Mallorca. Sin duda haría Carroç edificar o reparar la Torre mientras gobernaba la isla de 1252 a 1254. Posteriormente esta Torre sirvió también de residencia al vigía del puerto y otros trabajadores de Porto Pí. En la edad media, por Privilegio de 8 de Octubre de 1380, se tenía que cerrar el puerto mediante una cadena de madera entre las dos torres mencionadas para imposibilitar el acceso de embarcaciones, por lo que también se la conoció con el nombre de la Torre de la cadena.

Un poco por detrás de la Torre había un gran edificio al cual estaba adosada la iglesita de San Nicolás (Sant Nicolauet). Son los restos de una pequeña fortificación, la cual fue de utilidad mientras no existió el fuerte de San Carlos. El edificio perdió, a través de añadidos a lo largo del tiempo, su primitiva forma y se dedicó a otros fines; una parte se convirtió en Iglesia bajo la advocación de San Nicolás y servía para la devoción de las tripulaciones de los barcos anclados en Porto Pí y para los pescadores de la costa.
Desde finales del siglo XV, la peste y la piratería desmedran el comercio por el mediterráneo y arruinan sus puertos, a los cuales asesta también un golpe mortal el descubrimiento de América. Palma construye en el fondo de su bahía un muelle más próximo al núcleo amurallado de su población y Porto Pí queda convertido en estación sanitaria para atender a los viajeros sospechosos de portar alguna enfermedad contagiosa.

Hasta hora habíamos creído que el nombre de “Peraire” le venía del Gremio de ese mismo nombre, que fue el Gremio más rico de Mallorca y cuyas ordenanzas databan del mismo siglo XV.

El oficio de los “Peraires” era una sección del ramo textil que fabricaban una clase de tela basta de lana e hilo de color negro oscuro.

También tenían hacían la operación de tundir, cortar e igualar con tijeras el pelo de los paños.

En todas las villas de Mallorca existían multitud de artesanos “Peraires” a partir del siglo mencionado que formaban parte del Colegio de la ciudad, aunque a partir del siglo XVI, las Villas más importantes se independizaron y obtuvieron del Virrey el Decreto de separación de la Capital a los 9 de Mayo del año 1589.

Pero por lo visto, el nombre de la Torre de “Peraire” no le viene   de esta noble profesión artesanal.

A vueltas con las epidemias, se estableció un sistema de cuarentenas para las personas que  llegasen a nuestra ciudad con sospecha de contagio, personas que debían ser puestas en observación teniendo que permanecer a bordo de los buques en que habían venido o en barcas que carecían de comodidades. Por esto se decidió habilitar en nuestro puerto –que lo era entonces la rada de Porto Pí-, la Torre d’En Carroç. Y como quiera que a la Torre eran asimismo trasladadas las mercancías que eran sospechosas de estar infectadas para airearlas, de ahí se derivó su nombre corriente de “Per-aire” (para airear), transformado luego en el de “Pelaires”, denominación que algunos creyeron se debía a haber pertenecido la Torre al gremio de los Pelaires. No fue así.

La decisión de convertir la torre “d’En Carroç” en lugar para orear las mercancías sometidas a cuarentena, fue tomada por el Gran y General Consell el 25 de diciembre de 1475.
Porto Pí y el antiguo Lazareto
El 6 de diciembre de 1497, visto que la Torre “d’En Carroç” o de “Peraire” era insuficiente para alojar a los viajeros y airear las mercancías que procedían de puertos donde había epidemias, acordó el Gran y General Consell aplicar a este fin el corral del oratorio de San Nicolauet de Porto Pí y así se decidió edificar allí un Lazareto, en los anexos de la Iglesia.

En seguida comenzaron las obras las cuales se realizaron muy deprisa, activadas probablemente por la amenaza de la epidemia de 1501.

Pero este nuevo Lazareto no estuvo mucho tiempo en servicio, pues en 1582, los Jurados cedieron ese lugar a los religiosos mínimos y a mediados del siglo XVII, exactamente en el año 1656, siendo Virrey D.Lorenzo Ram de Marcilla, Conde de Montoro,se acordó la construcción de un nuevo Lazareto más amplio y capaz, que fue el edificio llamado de la Cuarentena en el Terreno, seguramente por resultar pequeña y poco cómoda la situación del lazareto de Porto Pí, a cuyo reducido puerto iba restando importancia el emplazado a las puertas de la ciudad.

Hasta tiempos recientes han subsistido restos del edificio de la “Cuarentena” que estaba situado entre la Plaza Mediterrània y lo que se conocía por la antigua “Pedrera”. En la actualidad en los jardines situados en el lugar que ocupó aquella, aún se puede observar la puerta Superior de lo que fue aquel histórico y singular Edificio.

viernes, 15 de junio de 2012

ES FAR DE FORMENTOR I CALA FIGUERA.-



“Arbre mon cor t’enveja. Sobre la terra impura,
com a penyora santa duré jo el teu record.
Lluitar constant i vèncer, regnar sobre l’altura
i alimentar-se i viure del cel i de llum pura...
Oh vida! Oh noble sort!”
(fragment del Pi de Formentor de C.i Llobera)

Encara que dijous passat  varem acabar la temporada d’excursions, avui dijous, dos del nostre grup amb un company “bloguero” com noltros aficionat a la fotografia, hem quedat per anar al far de Formentor, Cala Figuera i Cala Murta per treure unes instantànies d’aquell indret  i aprofitar per fer una caminadeta curta i nedar si l’ocasió se prestava.

Ben prestet hem partit de Palma, i a les 10,15 hores ja estàvem al mirador de Formentor. El teníem tot per noltros perque no havia ningú. Des de allà dalt  tot tres hem aprofitat per treure fotografíes  del mar, dels penya-segats, de les roques i de tot aquell voltant únic al món, que amb el dia que feia ben asoleiat però amb una brisa més bé fresqueta, ha estat perfecte per complir el nostre objectiu.

Cal dir, que de tornada, quan unes hores més tard hem tornat a passar per allí, hi havia un chinché de gent, cotxes i autocars que ens ha fet pensar en la sort que hem tingut de bon dematí.

Hem arribat al far i no hem tingut problema per aparcar el cotxe a dalt de tot, si bé ja hi havia uns quants visitants. La gent, poqueta en aquestes hores, eren tots turistes estrangers que aprofitaven, com noltros, per fer fotografies. El temps que hem tardat en treure imatges per tots el costats del far i del paisatge i prendre un talladet al bar, ha bastat per que aquell lloc se comences a omplir de cotxes; per la qual cosa, hem partit tot d’una abans de que se formes un bon frit i bollit allà dalt.

Quan davallàvem amb el cotxe, hem vist una explanadeta que ens permitía aparcar devora la carretera. Ho hem fet i hem volgut  pujar un penyal per treure unes instantànies  que fossin un tant inèdites i no les clàssiques que tothom treu d’aquest lloc. El penyal, difícil i pronunciat, l’han pujat els dos entesos en fotografia, mentre el que subscriu s’ha quedat per aquell indret aprofitant per treure instantànies de on ha pogut. Després  hem tornat a agafar cotxe i partir cap a Cala Figuera, una de les tres que hi ha a l’illa amb el mateix nom, però la millor per noltros. Hem pogut deixar el cotxe a una ombra en el aparcament, avantatge d’arribar dels primers.

Hem començat la davallada cap a la Cala. Davallada bastant pronunciada que ens feia pensar a l’hora de tornar a pujar-la. Hem de dir que la transparència d’aquella aigua ens a sorprès. Mira que hem vist Cales amb aigües cristal·lines, però com aquesta….

No més hi havia unes quantes persones i mentre el dos companys experts s’han anat a treure fotos per els voltants, he trobat un solitari embarcador que l’aigua i el fons blanc ens cridava per  pegar un capfico. No ho hem pensat dues vegades i hem pres un bany d’aquest que no s’obliden. Quan han vingut els dos companys tampoc han pogut aguantar la tentació d’aquell incomparable lloc i s’han fotut a l’aigua. El goig de nedar  allí ens ha fet afluixar-nos de anar a Cala Murta com teníem pensat i quedar-nos allà en remull una bona estona i nedar per amunt i per avall amb l’aigua totalment en calma. Al cap de una estona han aparegut en aquell embarcader 7 al·lotetes portugueses de d’avés 17,18 anys (hem suposat que devia ser el seu viatge d’estudis) que ens han alegrat  el moment, si llevam el ensurt que ens ha donat una d’elles quan s’ha relliscat a la roca i s’ha fotut una culada que encara ens fa mal a noltros no més pensar-ho. Ens han dit que eren de Oporto i que els agradava molt Mallorca, però no els “guiris” anglesos (lo que hens a fet pensar que estaven allotjades per Magalluf). Com els temps se nos ha passat sense donar-nos compte, en partit directament cap a Pollença per menjar al Restaurant El Molí, a on fan un menú ben bó per 9 euros.  La pujada de la costa de Cala Figuera, encara que curta, ha estat de pinyol vermell, com pensàvem.

I bé, hem gaudit de un molt bon dia, lo que ens ha fet pensar en tornar a fer un altra sortideta d’aquestes curtes d’estiu. Hem caminat uns 3 quilòmetres que ens ha servit per cremar el menú que ens hem fotut i no engreixar gens ni mica … Què més volem!.

Salut per a tots!.
                                              Els penya-segats des de el Mirador
                                                       L'altaria es de vertigen
                                                                Al fons el far
                                     Un Pi de Formentor que viu del cel i de la llum pura...
                                                Un vaixell a la inmensitat del mar
                                                    La costa de Formentor
                                                 El vaixell a vela que s'allunya
                                                            El Far de Formentor
                                                           La carretera cap al far
                                                                               El far
                                            Instantània de un altre instantània (Foto:LLucià Gil)
                                                            Cala Figuera de Formentor
                                                                          Id.
                                                                            Id.
                                                                          Id.
                                                                        Fotografies de'n "Trigo"

                                                        







lunes, 11 de junio de 2012

¿A DONDE VAMOS?.


El video está editado por un chico de la Asociación de Ecologistas Ben Magec, que recientemente se ha desplazado por los Institutos Canarios para dar a conocer la situación que se vive en los paises  del Africa Occidental Subsahariana.


La canción es de un cantante de Costa de Marfil, bastante conocido, sobre todo por sus canciones críticas al sistema y por sus tendencias rastadaris, motivo por los que ha sufrido ya varios intentos de asesinato. Las palabras sobran. ¿Qué mundo es ese? ¿A dónde vamos?.