domingo, 8 de mayo de 2011

“EL MALLORQUÍN”.


No nos referimos a nuestro idioma, sino a un barco muy peculiar, al primer barco a vapor con matrícula balear al que llamaron “El Mallorquín”.

El 7 de septiembre de 1837, es una fecha histórica para la navegación marítima mallorquina, ya que a primera hora de la mañana de ese día, procedente de Londres en una travesía de quince días, habiendo realizado escalas técnicas en Falmouth y Gibraltar, bajo el mando del capitán Gabriel Medinas, llegaba al puerto palmesano “El Mallorquín•”, el primer buque a vapor con matrícula isleña. “El Mallorquín” que sería conocido popularmente como “Es Pagès” por llevar en su proa un mascarón de madera labrada policromada representando a un payés mallorquín, fue construido en los astilleros de “Druffus & Company” , de Aberdeen, en Inglaterra. Media 45 metros de eslora y 9 de manga y la altura de la cubierta de la quilla era de 3 metros. Su casco era de madera, siendo su parte inferior, la sumergida, de planchas de cobre. El motor impulsaba una fuerza de 120 caballos haciendo mover dos ruedas de palas posicionadas una a babor y la otra a estribor. La velocidad máxima que alcanzaba era de 11 nudos.



Al igual que otros barcos similares de la época “El Mallorquín” seguía manteniendo su arbolado con su correspondiente velamen, el cual estaba constituido por dos palos con velas tipo “cuchillo” y un lamprés para los foques. Las velas era un medio de seguridad por si acaso el motor sufriera alguna avería. El coste total de nuestro histórico navío fueron de 8.100 libras esterlinas, importe satisfecho por la entonces recién creada “Empresa del Paquete de Vapor Mallorquín”, naviera cuyos principales accionistas eran industriales y del estamento de la nobleza local. Un mes después de su primera llegada al puerto de Palma, “El Mallorquín” fue oficialmente puesto en servicio, saliendo de Palma con destino a Barcelona llevando a bordo 22 pasajeros, cuyos pasajes costaban 160 reales el de primera clase, 100 el de segunda y 60 el de tercera. Además, en el primer viaje inaugural transportó también mercancías variadas y una piara de cerdos de raza mallorquina (porc negre). El comedor de primera clase era todo lujo, con cubertería de plata y vajilla de porcelana china. En el año 1859, durante la guerra entre España y Marruecos, nuestro buque, a igual que otras unidades de matrícula mallorquina, fueron contratados por el Estado español para transportar tropas, víveres y pertrechos de guerra. Al año siguiente, una vez finalizado el compromiso estatal, volvió a su anterior función hasta que meses después, la naviera “Empresa Mallorquina de Vapores” lo adquirió para ser posteriormente desguazado.
Entre los pasajeros que a lo largo de su cuarto de siglo de navegación viajaron en él, destacaron Frédéric Chopin y su compañera sentimental, la escritora francesa Samantine Aurore Lucil Dupin, conocida en el mundo de las letras como George Sand, quien en su libro “Un Hivern a Majorque” dedicó unas páginas al barco describiendo su viaje a Mallorca y su posterior regreso con el mismo a Barcelona.

Igualmente otro escritor e historiador, Juan Cortada y Sala, escribió su experiencia a bordo del “Mallorquín” en su narración “Viaje a la Isla de Mallorca en el estío de 1845”. De esa narración reproducimos las siguientes líneas dada la belleza y claridad con que su autor expresa su estancia a bordo del buque:

“Es vapor de cortas dimensiones, de regular marcha, de pocas comodidades y de camas tan duras que son a propósito para hacer penitencia. El tiempo estaba calmoso y la mar tranquila, de modo que había justa razón para esperar un feliz viaje. Comenzó éste como todos los que se hacen en vapor. Los pasajeros sentados en el alcázar, reservados primero, accesibles muy pronto y casi amigos al poco rato, La conversación primera ha sido la que debiera ser la última, a saber, si yo me mareo, si tú te mareas, si aquél se marea y si todos nos mareamos. Yo tengo que para mí que esto del mareo no es capaz de explicarlo, no digo yo, un médico, porque los tales, con su perdón sea dicho, explican pocas cosas, sino nadie, porque si no es fijo marearse siempre ni dejarse de marear aun cuando las circunstancias sean iguales. En los barcos de vela es grande llamativo del mareo el olor de alquitrán de que está el buque impregnado; mas en los de vapor el alquitrán está suplido con usura por el maldito hedor del carbón de piedra, de suerte que en toda clase de buques hay para ese martirio un auxiliar muy eficaz del movimiento. El tiempo ha sido bueno y con todo apenas había una hora de salida de Barcelona, cuando varios pasajeros incapaces ya de tenerse en pie, ha ido a buscar un consuelo al sutil colchón…Vino la noche y con ella una luna clara, hermosa y de plenilunio. Me he levantado a pesar de mi mareo y a las nueve y media he subido a cubierta para mirar la luna que formaba un río de plata desde la proa del buque hasta el horizonte y que en la larga y agitada estela que el barco dejaba, confundía su blanca luz con la fosforescencia de las aguas y con la oscuridad de las olas que quedaban en sombra... Ha amanecido. El tiempo estaba sereno y calmoso. A las cuatro hemos llegado delante de la Dragonera, islote árido, y centinela avanzado de Mallorca. En su más alta cumbre hay una torrecilla antigua, desde la cual se hace una seña cuando llega el vapor, señal que transmitiéndose de torcer en torre llega a Palma en pocos minutos. Viven en esa torrecilla dos hombres, nadie más y nada más. ¿Qué hacen ahí esos dos hombres?. Anuncian el vapor que pasa una vez cada ocho días. ¡Digna ocupación para dos seres intelectuales que tienen un alma inmortal!. ¿Es esa la misión que les ha confiado al darles la vida?.

El buque, si hay buen tiempo, pasa entre la Dragonera a estribor y a babor la costa de Mallorca, desnuda por este lado, cortada perpendicularmente en inmensos torreones, eterna morada de palomas y en uno de los cuales hay un claro y penetrante eco que responde a las voces del navegante que al pasar le llama. ¡Quién sabe en cuántos idiomas ha contestado ese eco, a cuántas gentes a oído…Antes de llegar a Palma asoman pocos palmos sobre el nivel del agua algunos islotes de viva peña que el mar poco a poco rompe con aquella perseverancia que los irá convirtiendo en menuda arena y arrebatándolos entre la reventazón y las espumas. Dentro de algunos siglos no asomarán la cabeza, y entonces quizás se estrellará contra ellos alguna nave y perecerán los hombres que en ella vayan.

Palma está en el fondo de una gran ensenada y para entrar en el puerto se dobla la punta llamada Cala Figuera, que es uno de los dos cabos que forman ese largo seno. El buque sigue la derrota teniendo a babor la costa que se hace amena al paso que se aproxima a la capital. Poco antes de llegar a ésta, está Porto-Pí, pequeña rada que se va llenando, defendida por dos torreones góticos, sobre uno de los cuales se ha levantado una obra moderna en que hay el faro. En ese lugar desembarcó D.Pedro IV de Aragón llamado el Ceremonioso o del Punyalet cuando en el año 1343 vino a desposeer del reino de Mallorca a Don Jaime III que perdió corona y vida en la batalla de LLucmajor. Un poco más adelante y sobre la cumbre descuella el Castillo de Bellver, lugar de destierro en que gimió el ilustre Jovellanos y que visitaré otro día…Desde el buque se ve gran parte de la ciudad tendida en terreno algo desigual y a un extremo de ella en lugar alto se eleva la magnífica Catedral de color de rosa seca y que de lejos parece dominar la ciudad toda. Cerca de ese punto descuellan tres palmeras inmediatas a las ruinas del convento de Santo Domingo, demolido por el vandalismo de la revolución. Esta vista es muy linda y no se si por prevención con que uno viene o por qué fantástica idea, me ha parecido que todo eso tenía un resabio árabe.

A las siete el buque ha echado el ancla y al momento lo ha invadido un enjambre de hombres y mujeres que para saludar dos minutos antes a los parientes y amigos, han obstruido la cámara y la cubierta, sin consideración al mareado viajero que desea pisar el suelo quieto y que tenía que ganar el terreno a palmos, buscando entre aquella confusión y muchedumbre el equipaje y el faquín que se lo llevara. Por fin hemos saltado a tierra y después del consabido registro a la puerta y de los consabidísimos reales, nos hemos venido a la Fonda de las Tres Palomas y alojado en el cuarto número 11”.

El Puerto de Palma en el siglo XIX era el más importante de la isla en número de naves, tonelaje y tripulaciones en una proporción del doble de todos los barcos que entran o salen. Al Puerto de Palma le seguían en importancia los de Alcudia, Andratx, Sóller, Pollença y Porto Colom. La importancia de Alcudia dependía del vapor que realizaba el servicio de correo entre Mahón, Alcudia y Barcelona. Para el gran cabotaje también Palma era el puerto más importante seguido del de Sóller por las naranjas que se exportaban a los puertos franceses del Mediterráneo. En cuanto a la navegación de altura, salían vapores desde Palma hacia La Habana principalmente y hacia las Antillas. Sin embargo, pese a existir una Sociedad constituida para el transporte con faluchos costeros de piedras, carbón o cualquier otro tipo de material, el tráfico marítimo de mercancías de los puertos de Mallorca entre sí era más bien escaso.



Y aquí nos paramos.



viernes, 6 de mayo de 2011

EXCURSIÓ SON OLESA-PORT DE VALLDEMOSSA PEL PAS DE S’ESCALETA.


Avui hem fet una excursió molt maca, un poc curteta (5,625 quilòmetres per l’equip (A) i 7,850 per l’equip (B) de dues hores quinze minuts efectives), però que transcorre per un paratge amb unes vistes immillorables. El dia esplèndid.

Hem deixat els cotxes a Valldemossa, just al costat de la possessió de Son Olesa, per que no molt enfora, al costat de la possessió, hi ha una escaleta de fusta veia que t'ajuda a salvar una marjada que és el portell d’inici de la sendera que, per aquella muntanya, et portarà fins al mar, concretament fins al Port de Valldemossa. Com estem a la muntanya, al costat del Puig de Sa Moneda, hem d'anar davallant poquet a poquet els gairebé 450 metres de desnivell que hi ha fins arribar abaïx de tot. Doncs bé. El nostre descens s'inicia en primer lloc, per un camí de ferradura perfectament delimitat en un bosc d'alzines, per després passar a un caminet per a persones, de matolls i pedres, que surt al vessant Nord de la muntanya. Allí la vista és vertiginosa.

Al lluny, allà baix del precipici, observem unes casetes al costat del mar que endevinem és on hem d'arribar. Comença’m el descens i davallant aquell caminet, te n’adones que has de anar molt alerta a travelar amb la vegetació que l’ha cobert. Vas baixant per contínues corbes seguint aquell sender mentre t’atures a observar el paisatge (t'has d’aturar per contemplar-ho ja que baixant no pots llevar la vista de on poses els peus). El punyeter caminet cada vegada es fa més estret i en alguns trams no se veu. Has de mirar per un costat i un altre per endevinar a on es. Ara no més hi ha matolls i roques. Les falgueres, traïdores, ho cobreixen i com ja hem dit, si no vas alerta et fan ensopegar, pel que has d'estar molt atent per on trepitges i no caure de morros. Contínues descendint en zig zag, corba a l'esquerra, corba a la dreta, corba a l'esquerra i així vas davallant pel vessant de la muntanya adonant-te que cada vegada estàs mes a prop. Darrere les muntanyes que tenim davant, albirem al costat del mar Sa Foradada.
L'expedició, que circula en filera (no pots passar a ningú donada l'estretor de la sendera) s’ha anat estirant. Els més veterans van davant i els més perugs darrere. De sobte, sentim veus per allà baix: branaaaaa...abraaaaaa. Que es això?, ens demanem. Al principi ens semblava que era una ovella però, ovelles per aquí?. No podia ser. No era una ovella, era un company que cridava:_a berenar!... a berenar !... ja ens estranyava. Varem berenar tota l'expedició agrupada sota una ombra que trobem. Allà s’estava a la gloria amb aquelles vistes. Les fotos d’en Miquel Barceló donen fe. Després continuem el descens, volta cap aquí, volta cap allà, altra volta cap aquí fins topar-nos amb una edificació en ruïnes molt antiga (està feta de pedres seques) al costat d'un passadís. Aquest ha de ser el “Pas de s’escaleta”, perquè després vénen unes escaletes de pedra que desemboquen ja en el Port.

Hem arribat. El descens a durat quasi horeta i mitja amb la berenada. Continuem caminant cap a l'esplanadeta da devora el embarcador. Asseguts en la terrassa d'un bar, uns alemanys que han baixat amb bicicleta prenen el sol carregant energies per iniciar l’ascens. Quin ascens els espera!. No ho saben bé, curves d’un 30% de desnivell! fins arribar allà dalt... però estan forts els punyeters.

Al costat del embarcador hem descansat asseguts a l'ombra d’una porxada veient com un tros del vessant de la muntanya s'havia enfonsat. Es espectacular veure allò. Enormes roques s'han lliscat fins al mar mentre unes altres s'han quedat a mig camí. Vagi papereta per arreglar tot aquell desgavell.

Unes fotos, unes preses de vídeo, un descanset i venja, que hem d'iniciar la tornada. Tot el que hem baixat ara ho hem de tornar a pujar. I aquí han vingut les discrepàncies. Hi ha hagut dos que s'han rajat i mirant la muntanya per a von havíem davallat, han dit que per aquell caminet no pujaven, que s'anaven per la carretera. Bé, com en el nostre grup regna la democràcia, els altres han assentit i hem quedat -perquè el que subscriu ha estat un dels rajats- a dalt de tot per reunificar de nou el grup i menjar tots plegats. Encara sort que el cap de centúria en veure que els rajats eren els més perugs del grup, no els ha volgut deixar tot sols i ha ascendit amb ells els 5 quilòmetres de carretera. Fotuda carretera, que hi ha des del port fins a dalt!. Al final hem aconseguit arribar sencers i no podem narrar l'ascens per la muntanya del grup principal perquè no estàvem amb ells. Haurà estat un dur ascens -com ens temíem-, perquè per lo vist, a un company li ha donat un atac de molló en ple ascens. Ja ho vol!.

Asseguts als bancs que hi ha al costat de la porta de la possessió de Son Olesa, hem dinat tots plegats. L'encarregat del hotelet rural que hi ha l’enfront , en veure'ns i creure que érem experts excursionistes -ho semblem-, s'ha acostat a nosaltres per preguntar-nos que tal havíem trobat el camí de baixada al Port, per poder aconsellar als seus clients que volen fer-ho. Li hem contestat que el camí estava clar i de fàcil accés i l`homo ens ha cregut. Els alemanys van por tot a reu. Je!. Després hem anat a celebrar l'aniversari del nostre fotògraf a Valldemossa, en un bar que hi ha al costat de la Cartoixa. Allí, ens ha convidat a un granissat de llet amb ametlles i coca de patata. Boníssim!. Molts d’anys Miquel pots tornar a repetir la convidada quant vulguis!.

I això ha estat tot per avui. Una excursió curteta i fotudeta pels artrósics. En fet de millors.

Fins a la propera que promet ser la primera estiuenca a von nedarem a una caleta verge d’aquestes idíl•liques que tenim aquí. Ja ho vorem!. Adéu Siau!.

                                             (Clicau d'amunt les fotos si les voleu veure millor)

miércoles, 4 de mayo de 2011

MESSI. EL CRAC.-



Si indagamos un poquito para averiguar la historia de Messi, nos encontraremos con un bombardeo de información que nos habla desde su nacimiento, enfermedad, niñez, pubertad y fútbol, fútbol y fútbol. Mucho éxito en el fútbol.

Arañando un poquito de aquí y un poquito de allá, sabemos que nació en Rosario, Santa Fé, Argentina el 24 de junio de 1987.
A los 5 años comenzó a jugar a fútbol en el Club de su barrio, el “Grandoli”, en su ciudad natal. En ese club comenzó a mostrar sus habilidades con su pierna izquierda y a marcar la diferencia con los demás niños. Aquél “pibe” al que le costaba aprender a leer, se le daba de maravilla marcar 6 a 7 goles por partido con sus amigos. Nadie le podía parar. A los 7 años entró a formar parte de los equipos de fútbol base del Atlético “Newell’s Old Boys” donde continuó destacando desde el primer momento y en donde comenzó a forjar su leyenda como un futbolista excepcional.
Pero aquél niño no crecía como los demás de su edad. A los 11 años media 1,32 centímetros y pesaba 30 kilos. El “River Plate” que iba detrás de él lo quiso fichar y precisamente fue en la revisión médica de los servicios médicos del Club cuando le detectaron una enfermedad ósea retrasada que por lo visto afecta a uno de cada cinco mil niños. Su familia, preocupada por eso, lo llevó a varios especialistas que coincidieron en que necesitaba un tratamiento con hormonas de crecimiento, tratamiento que comenzó a iniciar durante dos años (sufragado por una ayuda que recibía su padre -un simple trabajador de la industria metalúrgica-) gracias a la obra social y a la Fundación “Acindar”. Pero la crisis que asoló a Argentina hizo que le fuera suspendida esa ayuda. Las dosis de “Lovotiraxina” resultaban demasiado caras para su familia que no podía costear el tratamiento. El “River Plate” no quiso hacerse cargo de los 900 dólares mensuales que costaba el tratamiento y fue entonces cuando su padre lo llevó a Europa, concretamente a Lérida donde residían unos primos de la familia –y habida cuenta que unos ojeadores del Barcelona se habían interesado también por su trayectoria- confiando que allí podrían ayudarle. El Barça le hizo una prueba a los 13 años y Carles Rexach al verlo, no dudo ni un momento en ficharlo para la Masía. El Club le iba a pagar el costoso tratamiento hormonal. En poco tiempo aquél niño, un niño bajito y flaco al que el balón le llegaba hasta las rodillas cuando lo conducía entre sus piernas, comenzó a crecer y a engordar poquito a poco.

Cuando fichó por el Barcelona, medía 1,48 y pesaba 39 kilos. En la Masía se fue forjando como persona y como futbolista y aunque tuvo algunas lesiones en su época de cadete que algunos imputaban a su tratamiento, logró debutar con el primer equipo en partido oficial contra el español de Barcelona en la temporada 2002-2003 a los 17 Años, si bien ya había debutado el año anterior en un partido amistoso contra el Oporto cuando tenía 16 años y 145 días, siendo precisamente el entrenador de ese equipo José Mourihno.
Ahora a los 23 años y con 1,69 de estatura, muchos entrenadores lo definen como un jugador de “Play Station” (aquel muñequito que con el balón en los pies manejado por los hábiles dedos de los usuarios, es capaz de sortear todos los obstáculos que se le presentan en el terreno de juego y culminar en gol la jugada).

A partir de ahí, ya no vamos a entrar en la trayectoria de Leo como futbolista. Todos los aficionados al fútbol la conocemos. Tampoco vamos a entrar en comentar algunas informaciones que circulan por Internet sobre su enfermedad. No merece la pena indagar sobre esto, pese a que la enfermedad del (SXF) “Síndrome del cromosoma X frágil” se debe a un trastorno genético de transmisión familiar ligado al cromosoma X, que puede causar problemas de aprendizaje y disminución en la capacidad intelectual. Las siglas “SXF”, son las que en ocasiones Messi lleva escritas en su segunda camiseta y que enseña en ocasiones homenajeando a quienes la padecen.

En las escuelas de entrenadores te enseñan que los futbolistas nacen, no se hacen. A base de entrenamientos se pueden mejorar las condiciones técnicas, físicas, mentales, etc. del jugador. Pero si no se ha nacido para ser “futbolista”, no hay nada que hacer. En el caso de Messi, es muy curioso observar como se han dado una serie de factores que le han llevado a ser el mejor jugador de fútbol del mundo, que es muy difícil se vuelvan a producir en cualquier otro jugador. Evidentemente lo primordial, haber nacido para ello, está ahí, no cabe la menor duda. Pero después, el chaval se ha visto envuelto en una vorágine con su enfermedad que ha terminado convirtiéndole en una máquina de jugar al fútbol.
 Por esto decimos que el caso de Leo no puede volver a repetirse. Hay muchos niños en edades de 8-9 años que destacan por su habilidad, rapidez y destreza en el fútbol. Pero lo normal es que esos niños a medida que vayan creciendo y entren en el periodo de la pubertad, sus cuerpos vayan perdiendo esa fuerza, esa velocidad innata que de pequeñitos tenían, hasta que posteriormente y ya en edad juvenil puedan entrenarse esos factores. De los 11 a los 16 años no se puede desarrollar una preparación física expresa, porque el organismo de los niños está sufriendo una metamorfosis, un cambio brutal por el crecimiento. En el caso de Messi, eso no ha sido así. Su deficiencia hormonal que le impedía crecer, ha sido tratada por los especialistas de una forma que lo han convertido en una máquina. Una máquina de jugar al fútbol.

Sus piernas, extremadamente cortas, han sido entrenadas para adquirir una fuerza que las hacen ser excepcionales para la práctica del fútbol. Su tren inferior, muy por debajo de lo normal, hace posible que con el tratamiento recibido y el entrenamiento específico a que ha sido sometido, se pueda desplazar con esos toquecitos suaves y sucesivos que nos tiene acostumbrados con el balón pegado en sus pies de un lado para otro, imprimiendo cambios de dirección imposibles de seguir por cualquier jugador normal. El dominar la técnica con el balón, unido a esa condición física capaz de dar dos o tres pasos en el espacio creado por una simple zancada del adversario, le hace ser único. No hay nadie como él y es muy difícil que pueda haberlo (hay jugadores que tienen un tren inferior bajo y potente de forma natural, como por ejemplo Maradona, el Kuhn, etc. ) pero no es el caso de Messi. En la Masía, han sabido convertir a un jugador que tenía un defecto físico en una máquina de jugar al fútbol. La enorme facilidad que tiene en colocar el balón en carrera en los lugares más inverosímiles -lo que para cualquier jugador es imposible de realizar-, él puede hacerlo muy fácilmente con la fuerza que han sabido imprimir a sus 60 centímetros de piernas. Le han ayudado a ser esto, el mejor, el imprevisto, el espectáculo.
Hasta ahora habíamos visto surgir deportistas portentosos que, por su condición física, destacaban en distintos deportes. En atletismo es donde se puede apreciar mejor esto donde cada deportista está incurso en pruebas afines a su constitución física natural. También en baloncesto se aprovecha mucho la altura de los jugadores. Pero nunca habíamos visto un caso tan curioso y especial como el de Messi. Y menos en fútbol.


En definitiva y para terminar, vamos a disfrutar de ver jugar a Messi porque estamos seguros que no podrá volver a salir otro fenómeno como él.



martes, 3 de mayo de 2011

EL CEMENTO MALLORQUÍN.

Aunque el cemento se viene fabricando desde tiempos muy antiguos a base de piedra calcárea, arcilla y otras sustancias, el cemento típico mallorquín se elabora a base de un tipo de roca que está compuesta principalmente por carbonato de calcio, denominada margues y arcilla. Su alta resistencia y durabilidad frente a las inclemencias del tiempo lo han hecho muy popular. Es equiparable a cualquier cemento de sus características y es muy apreciado para las restauraciones de construcciones con materiales como el marés. Su manipulación es muy sencilla debido a su rápido fraguado.
En la antigüedad el proceso de fabricación del cemento mallorquín se iniciaba con la extracción de estas rocas en las canteras. Se iban haciendo unos agujeros profundos en ellas a base de maza y cincel a la vez que eran vaciados con una cucharilla de hierro de forma alargada. En estos agujeros se colocaban los cartuchos de pólvora que al estallar rompían la roca en pedazos. Después, a base de golpes de maza, se iban rompiendo en trozos más pequeños antes de llevarlas al horno, que consistían en un agujero en el suelo de unos 8 metros de profundidad y 6 de diámetro aproximadamente, con las paredes forradas de ladrillo refractario y que acababa con un depósito de salida. Estos hornos solían estar siempre encendidos dada la dificultad que tenían para prender fuego en ellos. Las piedras se colocaban en capas de unos 20 centímetros de grosor y al cabo de 12 a 15 horas ya estaban cocidas. Después se trasladaban a los molinos, donde eran reducidas primero a “picadís” grande para después reducirlas a polvo.

Este cemento se denomina común, basto u ordinario, según el pueblo donde se haya hecho, pero el nombre genérico que siempre se le ha dado es el de cemento mallorquín. A finales del siglo XIX habían cementeras en Porreres, Felanitx, Sóller, Esporles, LLucmajor, María de la Salud, Sineu, Campos, Sant LLorenç, Ariany, Banyalbufar, Puigpunyent, Sóller, Esporles y San Juan, que funcionaban con maquinaria especializada para los distintos menesteres: máquinas de vapor de 14 cv de fuerza con su caldera que se empleaba como horno, máquinas de planear, de perforar, varios molinos para moler el cemento, máquinas para triturar la pìedra, sierras sinfín movidas a vapor para cortar las rocas, etc.etc. En Son Gual (Establiments) propiedad del Marqués de Campo Franco, existía en los años 1890 la fábrica de cemento y ladrillo denominada “La Perfección”, la cual solía arrendarse por periodos de varios años y con la que iba aneja la cantera de cemento abierta en terrenos del Predio Son Cotoner (Puigpunyent) propios de Nicolás Brondo Zaforteza.

En la actualidad el cemento mallorquín se emplea  casi exclusivamente para trabajos de restauración.


sábado, 30 de abril de 2011

EXCURSIÓ: EL TORO-CALA RAFEUBETX.


Primer de tot convé fer una petita reflexió sobre aquesta ruta. Per visitar la Cala has d'accedir forçosament pel que era zona militar. I diem “era”, perquè a pesar que existeixen encara els filats que delimiten la zona, es troben completament oxidades, en alguns trams no existeixen   i  en  uns  altres   encara  figura  alguns   rètols
esbucats recordant-te que estàs en zona militar prohibint-te el pas. Les instal•lacions que allí es troben estan completament abandonades i semidestruídes. Però tothom accedeix. I aquí ens sorgeix la nostra pregunta: Continua sent allò zona militar?. Hi ha rètols que avisen del perill d'accedir assenyalant que ni la propietat ni les autoritats es fan responsables del que pugui ocórrer-los a els qui infringeixin aquests avisos de prohibició. Però, no obstant això, les delimitacions de la zona (filats oxidats i destruïdes, barreres trencades, casetes de guàrdia esbucades, controls de pas totalment abandonats i destruïts etc.etc.) permeten el seu accés perfectament. Qualque cosa s'hauria de fer. Les autoritats competents haurien de prendre mesures per arreglar això. Si es permet l'accés del públic, allò s'ha de condicionar eliminant els perills que existeixen (pous arran de terra, cisternes, fossats, enderrocs, pavellons en ruïnes, quilòmetres de túnels subterranis, etc.etc.) Se'ns ocorre que l'Ajuntament de Calvià podria fer-se amb aquesta zona per condicionar-la i mostrar al públic els llarguíssims túnels, búnquers, refugis, nius de metralladores, plataformes, etc. que encara es poden contemplar. Seria digne de veure degudament condicionat. Si a més a més es fes una baixada a la Cala, aquella zona seria de les millors del terme. Les seves aigües cristal•lines són verges i et conviden que baixis a nedar. El que no pot fer-se és abandonar unes instal•lacions militars de milers d'hectàrees amb tot el complex de passadissos subterranis que existeix en aquest lloc, únicament posant uns lletrerets que diuen que està prohibit el pas i deixant que amb el temps es deteriorin i caiguin. Algú, repetim, hauria de prendre qualque tipus de mesura en aquets l'assumpte. Interessats en aquest tema, acudim a Internet per trobar informació. Hi ha moltíssima. Per a mostra prémer el link que figura a continuació que es troba penjat a You Tube, es espectacular: http://www.youtube.com/watch?v=UIjuh-RrGgg&feature=related

Aquí, en aquest túnel precisament, ens varem ficar Vicenç i jo i després de caminar uns 100 metres en la foscor i veure, o millor dit, no veure el final del túnel (les fotos que va treure en Vicenç donen fe) varem decidir tornar endarrere escapats. La resta de l'expedició ni tan sols s'havien adonat que faltàvem. Ay, Ay, Ay, que caldrà canviar al cap de centúria...

Però bé, nosaltres havíem decidit anar a visitar Rafeubetx i varem deixar els cotxes en el penya-segat just a l’inicií del camí que creua les instal•lacions militars fins a desembocar en la carretera que porta a Cala Figuera. Comencem doncs la nostra marxa pel citat camí i de seguida arribem a una barrera de ferro amb una caseta de guarda abandonada que et recorda que estàs en zona militar. Com hem dit els filats estan trencats, oxidades i en alguns trams destruïdes, i varem accedir a ella guiant-nos pels consells d'una dona alemanya que anava a passejar amb la seva filla i els seus gossos per aquelles instal•lacions (què perillós és allò per als nens!). Després, deixem el camí principal i ens dirigim cap a la dreta, cap als penya-segats. Allò no tenia pèrdua. Sabíem que a l'esquerra teníem la carretera i a la dreta el mar. Quan arribes a la vora del penya-segat, les vistes són impressionants i més si tens la sort, com noltros varem tenir, de topar amb un dia esplèndid: l’Illa del Toro, la immensa Cala verge, les coves, les nombroses coves repletes de nius de velsíes u orenetes de mar, com els he vulgueu dir, que sortien i entravem sense aturar. Tot això es digne de veure.

Caminant i fent fotos vorejant el penya-segat, ens trobem contínuament construccions militars. Primer búnquers (si accedeixes a ells, t'adones que efectivament estan fets a prova de bombes). Després, nius de metralladores situats just a la vora del penya-segat des de on es perd la teva vista si mires cap l’horitzó. A la vorera del “niu” hi ha unes escales que t'introdueixen a un entramat de túnels que travessa tota aquella zona, des d'aquest punt fins al far situat a quilòmetres de distància. En aquests túnels existeixen unes dependències amb reixes que havien de servir com a presó, segons hem pogut esbrinar per Internet i comprovar pel vídeo que hem trobat. Pobres dels homes que degueren estar allí tancats i enterrats (per que estar allà baix es com si estiguessis enterrat viu). Continuem la nostra marxa i per tots els llocs existeixen casetes, dependències, pavellons abandonats, testimonis muts del que qualque dia allò va haver de tenir una activitat militar frenètica. Totes aquelles dependències et conviden a pensar el que va haver de ser en el seu temps. T'ho imagines sense fer molt d’esforç. Continuant la marxa tornes a trobar-te amb més pavellons i fossats de lo que podria haver estat un polvorí, uns murs de pràctiques de tir, respiradors que surten a tot a reu de les entranyes de la terra i uns grans forats rodons on havien d'estar situats els gegantescs canons que en el seu moment van tenir la missió de salvaguardar aquesta costa. Veritablement molt curiós.

I com l'excursió s'havia convertit en una agradable visita turística en la qual havíem invertit 1,38 hores efectives per recórrer únicament 4,578 quilòmetres, varem prometre tornar un altre dia per arribar fins al far de Cala Figuera que albirem al lluny. Ara, com tots estàvem pensant en la paella que ens anàvem a empassolar, acordem tornar amb la promesa de realitzar l'excursió fins al final, deixant-nos de visites turístiques a les instal•lacions militars.

En definitiva un matí molt agradable, amb un passeig per camins de garriga de molt fàcil accés vorejant el penya-segat de Cala Rafeutbex, amb vistes impressionants i amb detalls puntuals històrics que et fan pensar quant i com van haver de treballar allí alguns homes per realitzar tot aquell entramat defensiu d’aquella part de la nostra costa.

Posem a continuació unes fotos que va fer en Miquel Barceló esperant que en Vicenç ens remeti les seves. Si voleu veure-les més prop, clicau d’amunt d’elles.

Fins a la propera excursió! Adéuuuuu.








Fotos Trigo












miércoles, 27 de abril de 2011

EL INICIO DEL FERROCARRIL EN MALLORCA.-BREVE APUNTE.


Cuando realizamos el estudio desde los protocolos notariales de los ferrocarriles en Mallorca, nos dimos cuenta de que hay varios trabajos publicados erróneos en cuanto a la fundación de la primera compañía, al
señalar el año 1875 como el inicio de esa actividad. Consultado el Archivo histórico del Ilustre Colegio Notarial de las Islas Baleares, pudimos comprobar que la primera Sociedad “Ferrocarril de Mallorca” se constituyó en 1872, como se reseña más adelante. Es fundamental investigar los protocolos notariales para saber con certeza los hechos históricos.
Se sabe, eso sí, que la idea de construir un ferrocarril en Mallorca partió del Vizconde de Monserrat, gobernador de las Baleares, en el año 1852. Sin embargo, la aplicación práctica de ese proyecto no se pudo llevar a cabo hasta que en 1871 el ingeniero mallorquín Eusebio Estada diseñó la primera línea ferroviaria. Fue al año siguiente, exactamente el 9 de Junio de 1872, cuando el Notario de Palma D. Joaquín Pujol y Muntaner autorizó la sociedad anónima “Ferrocarril de Mallorca” (nº protocolo 293), en cuyo objeto social se puede leer: “Construcción y explotación de los Ferrocarriles de Mallorca empezando desde luego por la Sección de Palma a Inca y la construcción y explotación de todos los demás medios de transporte y complemento de servicios que con lo primero tengan relación”. La duración de la sociedad era de 90 años y su capital social de 850.000 escudos, se dividió en 4.250 acciones de 200 escudos cada una. Entre los socios firmantes figuran, entre otros, el Conde de Montenegro y de Montoro, el Marqués de Bastida, Nicolás Cotoner y Allende Salazar, Francisco Manuel de los Herreros y Schwager, Eusebio Estada y Sureda, etc.etc.

Es pues la fecha del 9 de junio de 1872, la fecha de inicio de la actividad del ferrocarril en Mallorca, concretamente con la línea Palma-Inca.

La construcción del carril era de vía estrecha y las vías estaban hechas según el sistema Vignoles. Todo el material ferroviarios e importó al principio desde Inglaterra, incluidos los elementos de madera de los primeros vagones. Para los postes de telégrafo se utilizaron sivinas de Ibiza. A partir de esta línea, se fue creando en la Isla una red ferroviaria que abarcaba buena parte de su territorio. Así se fueron inaugurando las líneas de Inca a Sineu (1879), de Sineu a Manacor (1879), de Santa María a Felanitx (1897), entre otras. En 1877, a partir de un proyecto diseñado en 1874 por el mencionado Eusebio Estada, se inauguró un servicio ferroviario que enlazaba la estación de toda la red ferroviaria cerca de la Plaza de España, hasta las instalaciones portuarias con un trayecto de 2,9 kilómetros. Este ferrocarril iba tirado inicialmente por mulas, pero en 1881 se emplearon locomotoras de vapor (especiales para minas, ya que eran las únicas capaces de recorrer un trayecto con las curvas tan cerradas como había en su trazado). Este ferrocarril atravesaba la ciudad desde los dos puntos mencionados, hasta que el incremento del tránsito rodado, sobre todo en la zona de la Rambla y el Borne lo complicó notablemente, lo que conllevó que en la segunda década del siglo XX se hiciera un túnel de unos 1.300 metros que iba de las estaciones hasta la escollera del puerto (túnel que aún existe pero cerrado desde hace ya bastantes años).

Las demás líneas ferroviarias utilizaban locomotoras inglesas de la marca Basmyth Wilson, para emplear posteriormente las alemanas de la casa Krupp y después las denominadas bilbaínas de la compañía Babcok Wilcox. En el año 1879 la Compañía poseía nueve locomotoras construidas en Manchester y 36 vagones, seis de los cuales estaban provistos de ejes radiales según el sistema Cleminson, todos ellos construidos de madera natural barnizada. Además poseía 113 vagones de mercaderías y 10 furgones.

El ferrocarril de Alaró fundado el 29 de mayo de 1880 ante el Notario D.Miguel Ignacio Font (nº 558), cubría el trayecto entre Alaró y Consell en la línea que ya tenía establecida la empresa “Compañía de los Ferrocarriles de Mallorca” (constituida el 27 de abril de 1876 ante D.Miguel I.Font.. Este ferrocarril comenzó su andadura con la tracción de mulos y se creó especialmente para transportar el lignito que se extraía de las minas de Alaró, aunque también se empleaba como transporte público.

La red de ferrocarriles mallorquines que se fueron creando en esos años, reanimó el trabajo de las minas de carbón, además de dinamizar tanto el comercio interior como la vida social y económica de los núcleos urbanos por donde pasaba, llegando a tener la “Compañía de los ferrocarriles de Mallorca” un parque de locomotoras, vagones de pasajeros (mixtos y de mercancías), desde 1872 hasta finales de siglo, muy considerables.

En cuanto a la línea del tren de Sóller (que se inauguró en 1913), añadiremos que se electrificó en 1927 permaneciendo en funcionamiento hasta la fecha.




domingo, 24 de abril de 2011

PEP Y MOU.


Aclaramos antes de nada que no somos aficionados ni del Barcelona ni del Real Madrid. Lo éramos del Mallorca en los viejos tiempos, pero desde que tiene dueño, sus propietarios nos han hecho perder también la ilusión por nuestros colores aunque no la afición por el fútbol, esta no nos la quita nadie.

A lo que íbamos. La final de la copa del Rey para nosotros -que por lo que hemos dicho hace tiempo que vemos el fútbol sin pasión ni condicionados por nada-, fue uno de los partidos, por no decir “el partido” mejor que hemos visto en todos los años. Sí hemos escrito bien, en todos los años, incluido los diversos mundiales con la selecciones Brasileña, Alemana, Argentina, etc. etc. que siempre nos suelen brindar espectaculares encuentros.

Puede ser que la Copa del Rey sea un torneo “laight” como han dicho algunos técnicos y jugadores, pero los que vimos el partido sin pasión, observamos que ese día se jugó mucho más que la Copa del Rey. Se enfrentaban los dos equipos que en la actualidad son los mejores del mundo, dirigidos por dos técnicos que también dicen los entendidos que lo son y si hemos de ser sinceros, viendo lo que han conseguido cada uno en el tiempo que llevan entrenado los dos, creemos tienen razón los que afirman eso.

Lo que ha conseguido “Pep” con el Barcelona es casi imposible que se vuelva a repetir. Lo ha ganado todo con ese equipo. Ha sabido inculcar a los jugadores un sistema de juego basado en la técnica que tienen todos ellos, conseguida en la mayoría de los casos en la Masía, esa escuela de fútbol y mucho más que tiene el Club Catalán. Excelente la labor que allí se realiza visto el resultado que ofrecen los jugadores que salen de la misma. Además de dominar perfectamente el deporte del balón pie, saben estar, hablar, comportarse, no hacen ostentación de su condición y saben actuar siempre con educación y respeto. Esto, la gente lo aprecia muchísimo, porque en fútbol no todo es saber darle patadas a la pelota. La grandeza de este deporte conlleva muchísimo más. Estamos cansados de ver a “divos” futboleros que salen de las calles de su países, sin estudios ni cultura y que de noche a la mañana se encuentran con una fama y sobre todo dinero que les hace creer que son “los reyes del mambo” hasta que se estrellan de nuevo en sus raíces. Pobres chicos.

De las escuelas de fútbol de reconocido prestigio como La Masía (Barcelona), Lezama (Bilbao), Mareo (Gijón) y alguna otra perteneciente a un club grande, salen jugadores de primera clase para la práctica del fútbol que los verdaderos aficionados sabemos reconocer. No obstante, hay gente que está confundida -movida creemos por sus colores- cuando afirman que estos jugadores al ser de la cantera, no cuestan prácticamente nada a sus clubes. Eso no es cierto. No tiene nada que ver que un jugador “puntual” le salga a un Club cualquiera de sus equipos base con proyección de futuro (cada año tenemos a alguien que sobresale) que un Club de los mencionados dedique gran parte de su presupuesto a formar jugadores. Nada tiene que ver. El mantener esas infraestructuras es carísimo para los clubes. No hay que confundir los términos porque el mantener por ejemplo La Masía al Barcelona le debe haber costado al Club muchísimo dinero y por los tanto los jugadores que de allí salen son jugadores caros en los que el Club está invirtiendo desde que eran niños y durante bastantes años su buen dinero en ellos. No vale pues decir que el Barça juega con 6, 8 o 10 jugadores de la cantera para menospreciar a los otros equipos, porque estos jugadores le han costado casi igual que el jugador “puntual” que se ficha cada año de otros clubes como figura. Y eso pocos equipos se pueden permitir el lujo de hacerlo. Por lo tanto, para algunos aficionados se valorará más a los buenos jugadores que salen de las escuelas de sus clubes y para otros será más importante que su Club fiche a golpe de talonario a las figuras que sobresalen en cualquier equipo del mundo. Son dos sistemas de entender el fútbol.

El  Barça, con el tiki-taka (auténtica exhibición de técnica futbolística) que “Pep” ha logrado que sus jugadores plasmen en el campo continuando la escuela de Cruiff, es una delicia para los que nos gusta el fútbol como deporte sin más. Si a esa inmejorable técnica, le añadimos la velocidad, la vista, los reflejos, la intuición, los desplazamientos, el desmarque, la presión, etc. etc. que ofrecen sus jugadores, el espectáculo está servido.

Los entrenadores, la mayoría de ellos, han intentado combatir ese sistema sin conseguirlo. Cuantos partidos vemos que los contrarios acaban agotados tras ir detrás del balón de un lado para otro -como hacen los niños pequeños-. No saben contrarrestar ese juego “10” que practica el Barça. Sin embargo, Mourinho, después de la manita que le endosó el Barcelona esta temporada en la primera vuelta, ha demostrado ser un extraordinario entrenador porque no solamente ha sabido contrarrestar ese juego preciosista que practica el Barcelona sino que, además, le ha sabido vencer y arrebatarle la primera final. En la primera vuelta, Pep le dio una lección. En la segunda y sobre todo en la final se la ha dado Mourihno.

A los que nos gusta este deporte y vimos ese partido sin pasión por ninguno de los dos contendientes, presenciamos un auténtico recital de fútbol, tanto por parte de los jugadores como por los dos técnicos. Los aficionados imbuidos en sus colores, a veces sólo se dan cuenta del planteamiento que hacen los entrenadores sobre la estrategia del sistema de juego inicial de los equipos, pero no se dan cuenta de cómo van cambiando ese sistema, en virtud de las distintas tácticas que van empleando sus técnicos en el transcurso del partido. Se ha de fijar uno porque si no, sólo ves al jugador que tiene el balón. Los jugadores del Barça, fieles a su juego, intentaron romper la barrera que el Madrid les puso en su propio terreno e intentaron deshacer esa barrera una y otra vez sin éxito durante la primera parte. Mourinho (decimos Mourinho porque los jugadores hacen lo que les dice su entrenador) renunció esta vez a la posesión de la pelota (no como en la primera vuelta que corrieron como niños detrás del balón) y esperó al Barça en su propio campo para tejer una barrera infranqueable en muy poco espacio para después, cuando caía el balón en su poder, atacar en tromba a la contra. Dice Mourinho que sus jugadores deben atacar y defender los 11. Es verdad que lo hacen. ¿Se había visto alguna vez a los delanteros del Madrid bajar a defender hasta su área?. La verdad es que nosotros no habíamos visto nunca jamás un esfuerzo como el que realizaron todos los jugadores del equipo blanco. Nos sorprendió el afán de entrega de Pepe, “Manolito”, Di María y Cristiano por poner unos ejemplos. Esos jugadores que hemos mencionado, son jugadores del grupo de los “divos” que no han salido de ninguna escuela de fútbol y que lo tienen ya todo ganado. Es muy difícil motivar a ese tipo de jugador. Todo lo contrario que a los otros que saben lo que es jugar en equipo desde pequeños y esforzarse en bien del conjunto. Si un entrenador sabe conseguir que un jugador como Cristiano corra y se esfuerce como lo hizo en la prórroga el madridista… ¡chapeau!. Ese entrenador tiene algo que los demás no tienen. Se ha de reconocer.
Nos sorprendió el técnico del Madrid en la primera parte y nos sorprendió el técnico del Barça en la segunda. Pep se dio cuenta del cambio de estrategia de Mourinho en la primera parte que contrarrestaba su sistema perfectamente. El Tiki-taka no funcionaba con la estrategia que Mourihno había planteado. Tuvo Pep que aleccionar a sus jugadores en el descanso para no dejarse sorprender y lo consiguió. En la segunda parte vimos otro partido y el Barça, con un sistema distinto, volvió a ser el de siempre.

En definitiva, un auténtico partidazo que debió dejar sumamente felices a unos y con enorme decepción a otros, pero a los que vemos el futbol con objetividad, sin pasión, aquello nos supo a gloria porque jamás habíamos podido disfrutar de un encuentro de fútbol tan completo como aquél. De verdad que se merecen los dos técnicos y jugadores la admiración de todos por habernos ofrecido la grandeza del fútbol en cinemascope. Que mal y antiguo suena esto. Pero es verdad.

Visto lo que vimos, no nos atrevemos a vaticinar nada sobre la próxima eliminatoria de la Champions. A buen seguro que los aficionados de uno y otro equipo sí lo harán. Lo que a nosotros nos gustaría es que se volviera a repetir un duelo como el pasado miércoles y que se disputen los dos partidos de las eliminatorias con deportividad. Jugadores como estos no tienen porqué acudir a recursos futboleros rudimentarios como la fuerza, la provocación o la violencia. Sus entrenadores, estamos seguros, que no les van a aleccionar por este camino. Eso lo hacen los entrenadores y jugadores que no saben jugar.

No podemos decir eso de que gane el mejor, porque mucho nos tememos que no sabremos quién será el mejor de los dos. Ambos tendrán sus oportunidades, ya lo verán, y el que sepa aprovecharlas será el que gane. A veces en fútbol tiene algo que decir eso que se llama “suerte”. Ah, y no se dejen engañar por las actitudes de ambos entrenadores en las ruedas de prensa. Ambos saben lo que hacen y lo que buscan y si pensamos un poco en porqué actúan de esta manera, se puede llegar a una conclusión muy lógica.

No nos cabe ninguna duda de que ambos son unos maestros mediáticos y los mejores entrenadores del mundo.